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Idiomas y multiaventura, los campamentos estrella del verano

Idiomas y multiaventura

Se acercan las vacaciones de verano y con ellas los planes familiares para encontrar un campamento que, a ser posible, resulte atractivo a padres e hijos por igual. Haberlos los hay de todo tipo: urbanos o residenciales; dentro de los propios colegios o en entornos naturales; educativos, deportivos, para familias… Pero los protagonistas de los últimos años son, sin duda, los campamentos de inmersión lingüística y, preferiblemente, con actividades multiaventura.

La lista se ha multiplicado hasta límites inabarcables y saber por dónde empezar probablemente sea el primer reto a la hora de elegir. “Hay una oferta muy variada y ahora llaman campamento a todo”, señala Andrés Mellado, animador sociocultural y codirector de la Factoría de Acción Cultural FAC Nhorte, quien apuesta por el contacto con la naturaleza y apunta que, además de las administraciones locales y autonómicas, hoy en día hay varios portales en los que informarse.

Uno de ellos es Buscocampamentos. Su director, Andrés Bayona, explica que “tenemos un equipo de asesores para orientar a las personas que nos llaman sobre las opciones existentes, de acuerdo con criterios como la edad, la temática, la duración, las fechas o el presupuesto”. Este portal trabaja con más de 150 campamentos y “sabemos cuáles son los mejores porque, al finalizar las estancias, pedimos a los padres una encuesta de valoración sobre las instalaciones, la alimentación, los monitores o el entorno”. De esta forma, “intentamos que los padres estén muy seguros de su elección”.

Y es que “hay que informarse bien, saber si las familias encajan en el proyecto y el ideario, que pregunten todo sin miedo a molestar y no tengan ninguna duda, porque cada uno tiene unas señas de identidad distintas”, precisa, por su parte, el director de FAC Nhorte. Con dos décadas de andadura, este proyecto trabaja para conciliar ocio y aprendizaje, con el objetivo de que los chavales “maduren, hagan amigos, arrancarles de las consolas…”.

Destaca Andrés Mellado que “la separación gradual del entorno familiar les ayuda a crecer en autonomía y para ello consideramos adecuada una duración de diez o quince días”. Por otro lado, si van con amigos o hermanos “se sienten al principio más seguros, aunque luego allí hagan nuevos compañeros. Nosotros lo favorecemos, porque tiene más ventajas que inconvenientes”.

Son los niños de 8 a 12 años, la edad previa a la adolescencia, los que más resistencia suelen ofrecer a la hora de ir a un campamento. “A veces lo piden ellos, en otros casos son los padres, pero siempre recomendamos que no sea un premio ni un castigo, y tampoco un aparcadero de niños, sino una actividad de ocio para el verano en la que aprendan a enfrentarse a la realidad fuera del entorno escolar, en la que se lo pasen bien mediante la palabra, el juego y la imaginación”, puntualiza Mellado.

Los más demandados

Si generalizamos, la experiencia indica que los padres tienden a buscar proyectos educativos (especialmente en idiomas) que les aporten seguridad, mientras que los hijos piden actividades multiaventura. De modo que el campamento de inglés con multiaventura se ha convertido de un tiempo a esta parte en el “producto estrella”, como apunta el director de Buscocampamentos. Los precios dependerán de factores como las instalaciones, la dotación de profesionales, la duración o la temática, o de si hay una “marca” detrás, como puede ser la de un club de fútbol. Y así podemos acceder desde un paquete multiaventura de seis días por 170 euros a trece días de inmersión en idiomas a partir de 700.

Según Andrés Bayona, los primeros campamentos a los que acuden los pequeños de entre 7 y 10 años suelen ser multiaventura o granjas escuela. Entre los 10 y los 15 años, cuando ya se han familiarizado con estas experiencias, se da el paso a los idiomas y, a partir de esa edad, se da elsalto fuera de España. Es ahí cuando los jóvenes definitivamente echan a volar.