Saltar al contenido

Cómo superar con éxito la Selectividad sin perder la cabeza

superar la selectividad

Miles de estudiantes se enfrentan desde este martes 3 de junio a las Pruebas de Acceso a la Universidad. Los asturianos estrenan los exámenes de esta convocatoria de 2014 (3, 4 y 5 de junio), los más madrugadores junto a La Rioja, Navarra y País Vasco, cuyas pruebas tendrán lugar entre el 4 y el 6 de junio. Ocho comunidades autónomas han convocado la selectividad para los días 10, 11 y 12 de este mes (Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid y Murcia); otras cuatro para los días 11, 12 y 13 (Canarias, Cantabria, Cataluña y Galicia), mientras que Andalucía y las ciudades de Ceuta y Melilla cierran la convocatoria de junio los días 12, 13 y 14.

Organización y constancia son dos elementos indispensables para afrontar las pruebas con el mayor éxito posible. Durante estos tres días saldrán a la luz los resultados de la dedicación a lo largo del curso académico y el repaso que en el último mes hayan podido hacer los alumnos del último año de Bachillerato, a base de apuntes, resúmenes y esquemas, además de los manuales de referencia.

Los días previos

Los días previos a la selectividad no son los más adecuados para adquirir nuevos conocimientos, sino para afianzar los que ya se tienen, por lo que se deben hacer varios repasos. Todavía hay tiempo, si no se ha hecho ya, de elaborar un calendario de actividades diarias, desde las horas de sueño a las de estudio o repaso, sin olvidar las de deporte y ocio que, lógicamente, se pueden recortar pero no eliminar, porque descansar y desconectar se traduce en un mayor rendimiento.

Además de valorar los ritmos cerebrales, para decidir si estudiamos mejor por las mañanas o por las tardes y repartir las materias de acuerdo con el esfuerzo que nos vayan a requerir, se recomienda descansar cada 90 minutos y compartir nuestro plan de trabajo con familiares y amigos para evitar interrupciones.

Pre-lectura, lectura, subrayado, esquemas, resúmenes y repasos son las fases preferentes para el estudio, durante el que conviene cuidar la alimentación y la calidad del sueño para mejorar el rendimiento intelectual. No hay que olvidar que al dormir se fijan los conceptos estudiados por el día.

También se aconseja repasar al día siguiente de haber estudiado, organizar el plan de repaso en función del número de asignaturas y exámenes, el volumen de la asignatura o el grado de conocimiento que se tiene de ella. Si reunimos todo el material de cada materia, tendremos una visión general que permitirá una mayor comprensión. Es importante, del mismo modo, hacer esquemas que nos sirvan de guía para realizar repeticiones mentales y consultar los materiales en caso de duda o de que nos falte información.

El día antes

Llegada la víspera de los temidos exámenes, lo mejor es descansar y no agobiarse, porque pasar más horas delante de los libros sólo servirá para aumentar los nervios y disminuir la capacidad. Hay que utilizar el miedo como un estímulo, no como un freno.

Para evitar sustos y despistes innecesarios, también el días hay que preparar bolígrafos, lápices y todo el material que requiera el tipo de examen, como calculadoras o diccionarios. Sin olvidar el DNI y la hoja de matrícula para posibles comprobaciones. Con todo preparado, sólo queda acostarse pronto, descansar, levantarse con tiempo y utilizar el transporte público, para huir de posibles atascos.

El día del examen

Se desaconseja tomar café o estimulantes que puedan disminuir el rendimiento. Hay que intentar llegar descansado y relajado y prestar atención a las indicaciones de los examinadores. Con el examen en mesa, hay que hacer una lectura general y atenta de todas las preguntas. Si hay varias opciones, elegir aquella con la que se puede conseguir mejor puntuación.

Algunas pautas de utilidad son organizar los conceptos a exponer (mentalmente o mediante un esquema), empezar con las respuestas seguras y dejar las complicadas para el final, pasar a la siguiente pregunta si hay bloqueo con la anterior (el cerebro puede reaccionar más tarde), cuidar la presentación, la letra, el vocabulario y la ortografía (ha de ser clara y ordenada), argumentar las respuestas y justificarlas con ejemplos (si es necesario) y procurar revisar todos los ejercicios antes de entregar el examen, para completar datos o corregir faltas.

El día después

Los resultados de los exámenes tardan algunos días en ser publicados. Se puede comprobar el calendario de acceso y consultar las novedades por Internet. A partir de ahí, procurar que no se pase ningún plazo y hacer los trámites en las fechas indicadas.